21 mar. 2013

Creyente

Vivimos la era del descreído. Creímos poder creer en Dios y fracasamos. Quedaba el estado y sus representantes, los políticos. De nuevo, el fracaso. Luego pensamos en la sociedad, esa conjunto de iguales que nada tiene de igualitaria. Un fiasco. Ahora, para ser creyente, debemos ir hasta muy cerca: algún amigo, familiar, la pareja y Elvis Presley. Quizá siempre fue así.

2 comentarios:

  1. Claro, es lo único que nos queda. Lo único que siempre hemos tenido. Hace muchos años ya lo cantaba un músico de Carabanchel, Rosendo Mercado: "No hay sitio que controles mejor que lo que abarcan tus brazos". Nosotros y los más próximos. Lo demás ni exsiste.
    Bs

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  2. ¡Anda! Esto me recuerda una canción de Neil Young: I never belive in much, but I belive in you....
    Que grande Roseno. Ahora me gusta más que cuando era una chaval.
    Bs.

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