12 sept. 2013

No sólo el efecto Botella...

Además de los relaxing y demás sentencias propias del antiguo senado Romano y del propio efecto Botella —una ciudad de la potencia de Madrid no se merece eso—, había una razón de peso para no darle las olimpiadas a Madrid: la deuda del ayuntamiento, creada por Gallardón.
Leí que hace unos pocos años, al principio de la crisis, el ayuntamiento se encontraba al borde de la suspensión de pagos. 
Primera pregunta: ¿eso por qué no sale en los medios?
Segunda pregunta: ¿le darías tu mejor proyecto a un promotor arruinado? No, ya tampoco.

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