31 oct. 2014

Los pobres somos así

Estaba yo en la cola de supermercados Keisy, cuando una mujer mayor, temblorosa, ha lanzado un alarido: "¡Me ha tocado!". Sí, en el super ese dan papeletas de regalos más o menos por el valor que te has gastado o el humor de la cajera. "¡Me ha tocado!", ha vuelto a gritar alargando la papeleta hacia la cajera. Un viejo de ojos vacíos, detrás suyo, lo ha confirmado: "Le ha tocado", ha dicho. La gente de las colas giraba las cabezas, todo el mundo atento. Otra señora ha ejercido de notario en cuerpo presente y ha dicho: "le ha tocado". La cajera ha tomado, con emoción, el boleto ganador, y, finalmente, ha certificado la buena suerte de la clienta: "Le ha tocado". La vieja ha sonreído, todavía con el brazo estirado, y la cajera ha añadio: "le ha tocado una botella de vinagre. Felicidades".

3 comentarios:

  1. ¿Te das cuenta como un simple objeto de poco valor puede tener tanto significado para alguien? me encantó tu micro.

    Descubro tu blog a través del de Toro, y tengo que decirte que lo que he leído me ha gustado, con tu permiso me quedo viendo más entradas, porque me encantan los micros.

    Saludos.

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  2. ¿Vinagre? Hasta parece una metáfora. Épico.

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